El mantenimiento de las carretillas elevadoras

Hace tiempo que el empleo de bestias para el transporte de cargas pesadas, a excepción de ciertas latitudes del tercer mundo, pasó a la historia. El hombre también se ha liberado de este tipo de trabajo. Hoy en día contamos con la ayuda de máquinas que agilizan estas tareas y facilitan el trabajo enormemente. Todos los almacenes de cierta envergadura cuentan con carretillas elevadoras y en casos, con una flota de ellas en sus diferentes versiones.

Debido a su uso constante, en ocasiones los siete días de la semana durante varios turnos al día, estos vehículos sufren un desgaste intenso por lo que las medidas de mantenimiento deben ser extremas, de lo contrario pueden desembocar en accidentes del personal que las maneja, los operarios que están en la inmediaciones, o llegar a tener averías nefastas, en ciertos casos irreparables. Para evitar este tipo de inconvenientes han de seguirse unas pautas en cuanto al mantenimiento que no deben pasarse por alto en ningún caso.

Estas medidas afectan a todos los elementos que componen el vehículo, desde las ruedas al motor pasando por los sistemas hidráulicos, los frenos, ejes, baterías y, en definitiva, todos sus componentes por irrelevantes que nos puedan parecen.

Anticipándonos a los posibles problemas deberemos realizar revisiones periódicas preventivas analizando cada máquina en tiempos inferiores a los que, según las estadísticas, podrían dar fallos. Además de las medidas habituales que todos conocemos de los automóviles de uso privado como son el cambio de aceite y filtros, la limpieza general, habrá que realizar una comprobación e inspección atendiendo ya sea a tiempos concretos planificados con anterioridad, o teniendo en cuenta las horas de uso.

Un diagnóstico anticipado ayuda a prevenir, evaluar y coordinar el tipo de trabajos a realizar, hace posible la planificación de costes, simplifica la asistencia técnica, facilita los trabajos de mano de obra y agiliza el envío de piezas originales para que las carretillas elevadoras estén el menor tiempo paradas debido a imprevistos. Los mecánicos profesionales le atenderán propiciando un mantenimiento activo con revisiones periódicas, aplicando diferentes tipos de técnicas, que como resultado final, además de conseguir que se olvide y despreocupe por las posibles averías, conseguirán alargar considerablemente la vida útil de las máquinas.